Dolor en la ingle, cadera y espalda baja

Tuve recientemente una paciente que desde hace casi un año sentía dolores muy fuertes en la zona de la cadera y en la zona inguinal, también tenía dolor, menos intenso, en la región glútea y alrededor de la articulación sacroilíaca.

Se descartaron con pruebas médicas, que hubiera una afección ósea o de partes blandas de la cadera.

Ha estado recibiendo tratamiento en otro centro, principalmente en la zona sacroilíaca y cadera, sin obtener ninguna mejoría.

Cuando empecé a valorar el estado físico de esta paciente, pude observar que tenía una hiperlordosis lumbar y hombros protruídos. A la palpación de la musculatura paravertebral y a la presión de las espinosas de las vértebras a nivel de transición toracolumbar, refería mucho dolor.

Normalmente la paciente no siente molestias en esta zona.

También se aprecia tensión elevada del musculo diafragma.

En general, el dolor es más acentuado por las mañanas y durante el día mejora sólo un poco.

¿Pero qué es la charnela toracolumbar?

La 12ª vértebra torácica es anatómicamente una vértebra de transición, lo que significa que la transferencia de peso y fuerza del tronco a la cintura escapular y viceversa, es aquí particularmente pronunciada.

Por lo tanto, la 12ª vértebra o D12 también podría ser llamada “charnela” toracolumbar. Esta charnela cobra especial importancia para la rotación del tronco y el movimiento de flexión-extensión de la columna vertebral. La parte dorsal profunda del M. Psoas actúa como un importante estabilizador axial de la columna lumbar y se extiende a la 1ª vértebra lumbar o L1: Para la estabilización de los movimientos de rotación de la parte superior del cuerpo o del tronco en relación con la pelvis estabilizada, el segmento D12/L1 debe asumir fuerzas relativamente grandes.

Proyección del dolor de la charnela toracolumbar

Los nervios Iliohipogástrico (D12-L1), Ilioinguinal (L1), Genitofemoral (L1-L2) y una porción del nervio Femoral (L2) salen de estos segmentos vertebrales para dar proyección sensitiva y en este caso de dolor a los dermatomas correspondientes. Un dermatoma es el área de piel inervada por un solo nervio que sale de la columna vertebral.

La zona refleja de dolor cuando hay una afectación de la charnela toracolumbar, es la región pélvica, glúteos, región trocantérea o de cadera y toda la región de la ingle en su parte medial.

Por lo tanto, los dolores en estas áreas pueden proceder de la zona toracolumbar.

Se trata de disfunciones predominantemente mecánicas sin cambios estructurales directos.

A veces se pueden observar alteraciones mecánicas viscerales.

Causas y sintomas

Las disfunciones pueden producirse de forma aguda, por ejemplo, en los deportes, en los que la cintura escapular rota bruscamente o repentinamente sobre una pelvis fija (por ejemplo, durante los juegos de pelota), pero también se puede producir durante carreras largas, el cargar durante mucho rato una mochila o las largas caminatas cuesta abajo (carga de extensión). Estas disfunciones suelen manifestarse en forma de dolor agudo en la zona lumbar o lumbosacra, pero también en la zona de nalgas o lateral de la pelvis. También el sobreuso de esta zona toracolumbar, junto con insuficiente capacidad de estabilización musculoligamentosa, puede conducir a disfunciones crónicas de esta región.

Pero lo dicho anteriormente, los pacientes no suelen quejarse de dolor en la transición toracolumbar, más bien sienten molestias en alguna/s de estas zonas:  sacral, pélvica, de cadera, inguinal o incluso abdominal.

Funcionalmente, estos segmentos de transición presentan una movilidad limitada y signos de irritación a la presión. A la palpación también se puede apreciar un comportamiento tisular alterado como signo de activación simpática (piel dolorosa y desplazamiento alterado al realizar el pliegue de Kibbler, que consiste en levantar un pliegue cutáneo entre el pulgar e índice de ambas manos y hacerlo rodar en el tronco o extremidades), lo que constituye un importante criterio diagnóstico.

Cabe señalar que, en el caso de una afección más bien crónica, suele haber también una sensibilidad periférica: por ejemplo, el trocánter o protuberancia ósea en la cabeza del fémur puede en realidad ser bastante doloroso a la presión; el paciente se queja incluso de dolor por la noche cuando se acuesta sobre el lado afectado. Si la causa del dolor proviene de la charnela toracolumbar, todas las medidas de tratamiento locales en el trocánter y alrededores, serán infructuosas. Algunos autores han descrito este fenómeno como «pseudo-bursitis trochanterica».

Además de los músculos dorsales autóctonos, como los rotadores (con una importante función estabilizadora para el segmento toracolumbar), el músculo Psoas y el músculo Cuadrado lumbar en particular, también dependen, en términos de inervación, de la charnela toracolumbar. En el caso de que esta musculatura tenga una capacidad insuficiente para estabilizar, se producirán también disfunciones a este nivel.

La inervación antes mencionada (D12-L2) puede ser, por otro lado, irritada por atrapamientos retroperitoneales, por ejemplo por un órgano (el riñón) o por atrapamiento miofascial (el nervio Iliohipogástrico, el Ilioinguinal y el Genitofemoral, atraviesan el músculo Psoas).

Los cambios degenerativos en los segmentos de la transición toracolumbar suelen ser raros.

Tratamiento

Algunos de los tratamientos que aplicamos durante algunas sesiones con nuestro servicio de fisioterapia a domicilio a la paciente , fueron estos, obteniendo desde la primera sesión una notable mejoría en la remisión del dolor.

-Se trabajó la zona de las fascias a nivel toracolumbar y de toda la espalda en general (por sus interconexiones con otros segmentos)

-Relajación de la musculatura de la cintura escapular y pélvica y sobre todo de la zona toracolumbar.

-Estiramiento del M.Psoas y Cuadrado lumbar y de otros músculos que habían acortados en otras zonas del cuerpo.

-Técnicas osteopáticas a nivel local y general para normalizar las descompensaciones que provienen de otras zonas del cuerpo.

-Osteopatía de liberación visceral.

-Se le ha enseñado a la paciente una serie de ejercicios para hacer diariamente en casa indicados para reforzar y fortalecer la musculatura  abdominal con el objetivo de mejorar la estabilidad del tronco. El refuerzo abdominal promueve la estabilidad en los segmentos vertebrales. También ejercicios de fortalecimiento, principalmente de los músculos erectores de la columna, para contribuir a una alineación postural y estabilización de la región torácica media.

-Ejercicios y técnicas de liberación diafragmática

-Masaje descontracturante muscular y de activación circulatoria consiguiendo también un efecto analgésico.

 

Hasta el próximo tema amigos.

 

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